Cómo se calcula el valor, paso a paso
El cálculo sigue cinco pasos. Ninguno tiene secretos: te los contamos todos.
Queremos que entiendas de dónde sale el resultado. Aquí te explicamos, paso a paso y con palabras sencillas, cómo nuestra calculadora estima el valor de la nuda propiedad de una vivienda y qué supuestos utiliza.
Calcular la nuda propiedad consiste, en el fondo, en responder a una pregunta: ¿cuánto vale hoy recibir una vivienda dentro de unos años? Para estimarlo combinamos cuántos años podría seguir usándose la casa, cuánto valdrá en el futuro y cuánto vale hoy ese dinero futuro. Por eso, cuanto mayor es la persona que conserva el derecho a vivir en la casa, mayor es el valor de la nuda propiedad: el comprador tendrá que esperar menos. Si quieres repasar el concepto, lee qué es la nuda propiedad.
El cálculo sigue cinco pasos. Ninguno tiene secretos: te los contamos todos.
Partimos de las tablas de mortalidad del INE (el Instituto Nacional de Estadística, el organismo oficial de España). Indican, de media, cuántos años más vive una persona según su edad y su sexo. No es una predicción sobre ti ni sobre nadie en concreto: son promedios estadísticos. Si en el usufructo hay varias personas, tenemos en cuenta que la casa se sigue usando hasta que fallece la última de ellas.
Suponemos que el valor de la vivienda sube, de media, un 2,5% cada año. Es una estimación prudente pensada para el largo plazo.
Mientras el usufructuario vive en la casa, el comprador (el nudo propietario) se hace cargo del seguro y del mantenimiento de la vivienda. Esos gastos restan, porque reducen lo que la operación le compensa. El IBI y la comunidad los paga quien vive en la casa, así que no entran en este cálculo. Lo explicamos en detalle en quién paga los gastos en la nuda propiedad.
Recibir una vivienda dentro de muchos años no vale lo mismo que recibirla hoy: el dinero del futuro «pesa menos» en el presente. Para reflejarlo aplicamos un descuento del 5% por cada año de espera. Es la forma habitual de comparar el dinero de hoy con el de mañana.
Al juntarlo todo —los años de uso previstos, el valor futuro de la casa, los gastos del comprador y el descuento— sale una cifra: el valor estimado de la nuda propiedad hoy.
Para que puedas comprobarlo por ti mismo, estos son todos los datos y porcentajes que entran en el cálculo:
Solo los gastos del comprador (seguro y mantenimiento) reducen el valor de la nuda propiedad. Este reparto es el más habitual, pero puede acordarse de otra forma en el contrato; si en tu caso es distinto, tenlo en cuenta al interpretar el resultado.
Es el factor que más cambia el resultado. Cuanto mayor es la persona que conserva el usufructo, antes podrá el comprador disponer plenamente de la vivienda, así que está dispuesto a pagar más por la nuda propiedad. Al contrario, cuando el usufructuario es más joven, el comprador tendrá que esperar muchos años y, por eso, ofrece bastante menos. Puedes verlo tú mismo: prueba la calculadora cambiando solo la edad y observa cómo se mueve la cifra.
Usamos datos oficiales (las tablas del INE) y un método de cálculo estándar para este tipo de operaciones, basado en la esperanza de vida y en el valor del dinero en el tiempo. Y, sobre todo, te lo contamos abiertamente en esta misma página: creemos que la mejor forma de generar confianza es explicar cómo funciona el cálculo, sin cajas negras ni letra pequeña.
El resultado es una estimación orientativa para que te hagas una idea. No es una tasación oficial ni asesoramiento financiero, fiscal o legal. El valor real de una operación depende del estado concreto de la vivienda, del mercado de la zona, de la situación de cada persona y de lo que se pacte en el contrato. Antes de tomar una decisión, conviene consultar con un profesional de confianza. Puedes leer también nuestro aviso legal.
Ahora que sabes cómo se calcula, descubre gratis y en un minuto el valor estimado de la nuda propiedad de tu casa.
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