Calculadora Nuda Propiedad
Guía · Gastos de la vivienda

¿Quién paga los gastos en la nuda propiedad?

14 de junio de 2026 · 6 min de lectura

Cuando vendes la nuda propiedad de tu casa y sigues viviendo en ella, los gastos del hogar se reparten entre dos personas: tú y el comprador. Te explicamos con palabras claras quién paga el IBI, la comunidad, el seguro y el mantenimiento.

En pocas palabras

En una venta de nuda propiedad, los gastos de la casa se reparten así: tú, que sigues viviendo en la vivienda, pagas el IBI y los gastos de comunidad (además de tus suministros: luz, agua y gas). El comprador, el nuevo dueño, paga el mantenimiento y el seguro. Es el reparto más habitual y el que toma como referencia nuestra calculadora… aunque todo se puede acordar de otra forma en el contrato.

Antes de empezar: ¿quién es quién?

En este acuerdo hay dos protagonistas, y conviene tenerlos claros:

  • El usufructuario eres tú: la persona que vende la propiedad de la casa, pero conserva el derecho a vivir en ella de por vida.
  • El nudo propietario es el comprador: el nuevo dueño de la vivienda, que todavía no puede usarla mientras tú vivas en ella.

Si quieres repasar estos conceptos con calma, te lo contamos en nuestra guía sobre qué es la nuda propiedad.

La idea clave del reparto

El reparto sigue una idea sencilla y de sentido común: quien usa la casa paga los gastos de usarla; quien es el dueño paga los de conservar la propiedad.

Como tú sigues viviendo en la vivienda, te haces cargo de los gastos del día a día. Y como el comprador es el dueño y quiere que su propiedad se mantenga en buen estado, asume los gastos de conservarla.

Cómo se reparten los gastos: IBI, comunidad, seguro y mantenimiento

De un vistazo, así queda el reparto más habitual de los gastos de la vivienda:

Pagas tú

vives en la casa

  • El IBI (el impuesto anual del ayuntamiento).
  • Los gastos de comunidad (limpieza, ascensor, portal…).
  • Los suministros que consumes: luz, agua y gas.

Paga el comprador

el nuevo dueño

  • El mantenimiento de la vivienda (conservarla en buen estado).
  • El seguro de la vivienda.

Lo más importante: esto se puede pactar. Este reparto es el más frecuente, pero no es una norma fija: todo se puede acordar de otra forma en el contrato de compraventa. De hecho, en algunas ventas el comprador acepta encargarse también del IBI o de la comunidad para hacer su oferta más atractiva. Antes de firmar, lee bien el contrato y, si puedes, cuenta con la ayuda de un profesional de confianza.

Nuestra calculadora parte de este reparto (tú pagas el IBI y la comunidad; el comprador, el mantenimiento y el seguro). Si en tu caso acordáis algo distinto, tenlo en cuenta al interpretar el resultado.

Cada gasto, explicado paso a paso

El IBI

Es el impuesto que cobra cada año el ayuntamiento por ser titular de una vivienda. En la nuda propiedad, lo habitual es que lo pague quien vive en la casa, es decir, tú, porque la ley lo vincula al disfrute de la vivienda.

Los gastos de comunidad

Son los gastos del edificio que se reparten entre todos los vecinos: la limpieza de la escalera, la luz del portal, el mantenimiento del ascensor, el jardín… Como eres tú quien vive en la casa y disfruta de estos servicios, lo normal es que te corresponda pagarlos.

Los suministros (luz, agua y gas)

Esto es lo más claro de todo: tú consumes la luz, el agua y el gas en tu día a día, así que tú los pagas, igual que has hecho siempre.

El mantenimiento de la vivienda

Mantener la casa en buen estado —las reparaciones importantes, conservar el inmueble— le corresponde al comprador, porque es el dueño de la propiedad y le interesa cuidarla de cara al futuro. Para ti es una ventaja: te quitas de encima los gastos de conservación más grandes.

El seguro de la vivienda

El seguro que protege la vivienda lo paga el comprador, como dueño del inmueble. Si quieres, puedes asegurar por tu cuenta tus pertenencias dentro de casa (los muebles, los electrodomésticos), pero eso ya es decisión tuya.

¿Y los gastos grandes o imprevistos?

Estos son los casos que más dudas suelen generar:

  • Una reparación importante (el tejado, la caldera, una avería seria de las tuberías): le corresponde al comprador, porque afecta a la propiedad, que es suya.
  • Una derrama de la comunidad (cambiar el ascensor, arreglar la fachada): lo normal es que la asuma el comprador, aunque también puede pactarse en el contrato.
  • Un arreglo pequeño del día a día (un grifo que gotea, cambiar una bombilla): suele hacerse cargo quien vive en la casa, es decir, tú.

En resumen: las cosas pequeñas del día a día son tuyas; las grandes, que afectan a la propiedad en sí, son del comprador. Y, una vez más, todo esto puede quedar reflejado de otra manera en el contrato.

Un ejemplo para verlo claro

María vendió la nuda propiedad de su piso, pero sigue viviendo en él tan tranquila. Así se repartieron los gastos durante el último año:

María pagó: el IBI del ayuntamiento, los recibos de la comunidad cada mes y sus facturas de luz, agua y gas.
El comprador pagó: el seguro del piso y la reparación del tejado del edificio que tocó ese año.

María sigue en su casa de siempre, con los gastos del día a día controlados y sin preocuparse por las reparaciones grandes.

¿Influye el reparto de gastos en lo que recibes?

Sí. Quién se hace cargo de cada gasto forma parte del acuerdo y puede influir en el dinero que recibes por tu casa. Por eso, nuestra calculadora ya tiene en cuenta este reparto al estimar el valor de tu nuda propiedad.

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Preguntas frecuentes sobre los gastos en la nuda propiedad

¿Quién paga el IBI en la nuda propiedad?
Lo habitual es que lo pague el usufructuario, es decir, la persona que sigue viviendo en la casa. Aun así, en algunos contratos se acuerda que lo asuma el comprador.
¿Quién paga los gastos de comunidad?
Normalmente, quien vive en la vivienda, porque disfruta de los servicios del edificio (limpieza, ascensor, portal). Las obras grandes o derramas extraordinarias suele asumirlas el comprador.
¿Quién paga el seguro de la vivienda?
El comprador, como dueño del inmueble. Si lo deseas, puedes asegurar aparte tus pertenencias dentro de casa, como los muebles y los electrodomésticos.
¿Quién paga el mantenimiento y las reparaciones grandes?
El comprador, porque es el dueño de la propiedad. Los arreglos pequeños del día a día, como un grifo o una bombilla, suelen ser de quien vive en la casa.
¿Quién paga una derrama de la comunidad?
Por lo general, el comprador, aunque depende de lo que se pacte en el contrato de compraventa.
¿Se pueden repartir los gastos de otra forma?
Sí. El reparto más común es el que explicamos, pero todo se puede acordar de otra manera en el contrato. Conviene leerlo con calma antes de firmar.
¿Qué reparto de gastos usa esta calculadora?
La calculadora asume que el usufructuario paga el IBI y la comunidad, y que el comprador paga el mantenimiento y el seguro. Si en tu caso acordáis algo distinto, tenlo en cuenta al ver el resultado.

Aviso. Este artículo tiene una finalidad únicamente informativa y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Cada situación es distinta: antes de tomar una decisión, conviene consultar con un profesional de confianza. Puedes leer también nuestro aviso legal.

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